Teresa Llinás

Amaxofobia: un miedo muy actual.

Miedo a conducir, más normal de lo que se piensa.

Se calcula que el 33% de las personas tienen algún tipo de miedo a manejar un vehículo, aunque no se puede decir que todos estén sufriendo amaxofobia. Hay muchos matices a la hora de considerar una fobia, ya que solo podremos considerar que un miedo se ha convertido en fobia si éste condiciona la vida de la persona.

La persona con miedo a conducir hace lo posible por no tener que enfrentarse a su miedo,

Si prefieres ver el vídeo sobre amaxofobia, puedes verlo aquí:

Se puede desarrollar miedo a conducir en varios aspectos, tales como:

  • miedo a conducir de noche
  • miedo a conducir por sitios nuevos
  • miedo a conducir tras un accidente
  • miedo a conducir por puentes, viaductos o sitios altos
  • miedo a conducir por una autopista…

También está el miedo a conducir tras obtener el carnet, pero esto es más bien una consecuencia de la falta de seguridad que sentimos al ponernos a hacer algo que acabamos de aprender, pero ya sin el respaldo y la seguridad de tener al lado a nuestro profesor.

Es tan común el miedo a conducir, que muchas autoescuelas ofrecen servicios de terapia y tratamiento para superar la amaxofobia.

Una de las explicaciones más comunes de la psicología convencional es que las fobias provienen de sucesos traumáticos vividos con aquello que ahora tememos, pero a todas luces esta explicación queda incompleta, ya que todos conocemos personas que después de un accidente de tráfico no han desarrollado ningún tipo de miedo a la conducción, así como también hay personas que, de repente y sin causa aparente, no pueden volver a manejar un vehículo por el intenso miedo que eso les supone.

El miedo intenso o la fobia son conductas aprendidas, ya que el hombre sólo nace con dos miedos innatos: el miedo a caer y el miedo a los ruidos fuertes

Así tenemos que, por una causa u otra, el cerebro ha hecho una asociación errónea ante el estímulo, que de ser neutro ha pasado a ser el desencadenante de toda una batería de sensaciones y síntomas , tales como:

  • Aceleración de la respiración
  • Palpitaciones
  • Angustia ante el solo pensamiento de tener que conducir
  •  Molestias estomacales
  • Búsqueda intensa de mecanismos de evitación (usar el transporte público, pedir a alguien que le acompañe, ir caminando aunque esto suponga una gran cantidad de tiempo o esfuerzo…)

La persona con miedo a conducir hace lo posible por no tener que enfrentarse a su miedo,

Aunque muchas corrientes psicológicas abogan por la terapia de exposición como mejor opción para tratar el miedo a conducir, esto tiene dos inconvenientes:

  • La persona con amaxofobia no suele estar dispuesta a enfrentarse a la conducción
  • El hecho de que alguien con esta fobia se ponga al volante, acarrea un peligro para él y el resto de conductores.

Por esto es más conveniente otro tipo de tratamiento psicológico, más dirigido a cambiar la asociación neuronal en el cerebro (que asocia el conducir a un peligro) que a intentar reducir la ansiedad que el hecho de manejar un vehículo produce la fobia.

Las herramientas más eficaces para tratar la amaxofobia son las que nos permiten llegar a la mente inconsciente, tales como:

  • Programación neurolingüística
  • EMDR
  • Hipnosis
  • EFT

Si os interesan estas técnicas de superación de fobias, podéis visitar mi web teresallinas.com, donde tenéis mucha más información sobre fobias.

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