Teresa Llinás

Burnout, cuando el trabajo se convierte en pesadilla.

Y tú, ¿estás contento con tu trabajo?

Ayer estuve en un centro sanitario al que acudo con regularidad, y al acercarme a hablar con la secretaria de recepción, me comentó que llevaba unos días con las cervicales contracturadas.

Lo he visto tantas veces como especialista en fobias y estrés, que enseguida le pregunté:

«¿En qué área de tu vida tienes una gran carga?»

Ella, una chica guapa con grandes ojos claros me miró sorprendida y me empezó a contar que el trabajo era últimamente una carga para ella.

Las personas a menudo no son conscientes de que esos síntomas que sufren físicamente son un reflejo de su estado emocional

Se calcula que alrededor de un 15% de las personas sufren el llamado burnout, síndrome del trabajador quemado. En el año 2020 la OMS lo incluye en la lista oficial de enfermedades.

¿Cómo saber si sufres burnout?

Hay unos síntomas muy claros de que alguien está sufriendo estrés crónico:

  • Dolores de cabeza y mareos
  • molestias gastrointestinales
  • Contracturas musculares (cervicales en muchos casos)
  • Insomnio
  • Ansiedad

Estos síntomas se manifiestan en las personas que sufren estrés, sin embargo hay un elemento que te hará distinguir si estás estresado o, por el contrario, sufres burnout.

La persona con estrés siente una hiperimplicación en el trabajo, y una hiperactividad emocional. La persona con burnout, en cambio, siente una profunda desmotivación, apatía y falta de interés por el trabajo.

¿Quiénes padecen más burnout?

Hay una característica bastante clara a este respecto:

Son aquellas personas que tienen que interactuar con otras en el trabajo: 

  • Personal sanitario
  • Personas en el sector del comercio
  • Docentes
  • Teleoperadores…

Como en otros trastornos que tienen que ver con las emociones, las mujeres son más proclives a sufrirlo.

¿Cómo empieza?

El burnout no se manifiesta de repente, se podrían describir 3 etapas en su desarrollo:

  1. En la primera fase, se empieza a observar un desequilibrio entre la carga laboral y la respuesta emocional en torno a ella.
  2. En su segunda etapa, comienza a crecer esta respuesta emocional y a adquirir tintes negativos.
  3. Como etapa final encontramos cambios en la conducta y en la actitud del trabajador.

Hay una característica particular, un sentimiento que debes observar en ti frente al trabajo:

La impotencia

Si sientes que el trabajo nunca acaba, que hagas lo que hagas es como una montaña que nunca podrás escalar…¡cuidado!

Podrías estar sufriendo el síndrome del trabajador quemado.

¿Qué hacer si sufres burnout?

Lo primero que tendrías que hacer es identificarlo, y con calma, mirar la situación en perspectiva:

-¿Me gusta mi trabajo? Si la respuesta es «sí», identificar qué ha desencadenado esta situación e intentar enmendarla. 

Si trabajas para alguien, hablar claramente para que entienda que más presión y carga de trabajo no se traduce en más productividad, sino en posibles bajas por enfermedad y absentismo laboral.

Para hacer crecer tu empresa, trata bien a tus trabajadores y ellos se encargarán de tratar bien a tus clientes

Si trabajas para ti mismo, identifica qué partes de tu trabajo son las que te hacen sentir así y delégalas. Muchas veces las personas que trabajamos por cuenta propia nos creemos «imprescindibles» para la empresa, y sin embargo si por no cuidarnos lo suficiente, caemos enfermos, nos daremos cuenta de lo poco «imprescindibles» que somos.

Si la respuesta a la pregunta de si te gusta tu trabajo arroja una respuesta negativa, quizás tienes que hacer un ejercicio de autovaloración y preguntarte qué es más importante, si un trabajo o tu salud.

Sé que muchos ahora estaréis pensando que no podéis dejar vuestro trabajo por todas las cargas que soportáis, pero sin embargo, lo que de verdad hace que no os planteéis dejar algo que no os llena es el miedo. Sin embargo, ese es otro tema que prometo tratar próximamente.

Hasta la próxima, y no lo olvidéis

 

Nunca es tarde para convertirte en la persona que quieres ser

Teresa Llinás

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