Teresa Llinás

Curar la aracnofobia, una quimera para muchas personas.

La  aracnofobia es el temor irracional a las arañas, y se trata de una de las fobias más extendidas, quizás por tratarse de un miedo que, en su origen, resulta comprensible.

En sí el miedo no es positivo ni negativo; simplemente se trata de la reacción del cerebro frente a un estímulo que puede resultar dañino para el individuo. Así pues, encontramos que es una reacción positiva. 

 

El miedo pasa a ser negativo cuando nos hace reaccionar de manera desmesurada ante un estímulo que no es en realidad una amenaza para nosotros.

¿Cuándo es miedo y cuándo es fobia?

Para explicarlo rápidamente, puesto que en el campo de la mente todo es muy subjetivo, un miedo perfectamente lógico pasa a ser una fobia cuando traspasa la barrera de lo racional y se empiezan a introducir cambios en la conducta para poder así evitar enfrentarse a lo que se teme.

Si te interesa la diferencia entre miedo y fobia, en este enlace encontrarás más información.

 

Los movimientos de las 8 patas de las arañas aterroriza a los aracnofóbicos.

Como comentaba al principio, la aracnofobia es de las fobias más comunes, pues al ser en un principio un peligro real, es más fácil que este se descontrole y pase a ser una fobia.

Incluso he visto casos donde la aracnofobia ha derivado en una agorafobia. Esto puede llegar a suceder si la persona desarrolla tal terror que su mente le dice que sólo está seguro en su propia casa.

¿Puedes llegar a imaginar cómo afecta este miedo a la vida de la persona?

  • Limita sus salidas a la naturaleza, con lo que esto puede implicar si tiene hijos, sobrinos, etc
  • Puede conllevar limitaciones profesionales si en el sitio de trabajo puede haber arañas (una bodega, edificios antiguos, cuartos de calderas…)
  • Las sensaciones de vergüenza e incomprensión por parte de los demás
  • El temor constante de encontrar alguna en su propia casa…

¿Cómo se puede superar esta fobia?

En realidad, la persona con fobia a las arañas, a lo que tiene terror es a la imagen que de ellas tiene en su cerebro.

Es como cuando de mayor vuelves al patio de tu colegio. De repente te das cuenta de que aquel espacio infinito y lleno de rincones donde corriste tantas aventuras, no es más que un rectángulo de tierra desangelado y sin ningún atractivo.

¿Ves como lo que tú recuerdas no se corresponde con la realidad?

Lo mismo ocurre en el caso de las fobias

Para superar una fobia hay que hacer que el cerebro desactive esa visión terrible de las arañas y todos los miedos asociados a ellas.

En el caso de nuestro antiguo colegio eran el tiempo y la distancia los que se encargaban de deshacer todas aquellas ideas que teníamos. Para una fobia, se deben utilizar herramientas que nos permitan dialogar con la mente irracional, que es la encargada de generar y manejar estos miedos.

Podemos por ejemplo intentar localizar el momento en que se originó la fobia (a veces es posible fácilmente, y otras no resulta tan sencillo)

Recuerdo un caso en el que la persona que lo sufría, había salido con sus padres al campo a buscar caracoles a la edad de 10 años. La linterna se había apagado, y cuando se encendió de nuevo, se vió con una telaraña justo delante de sus ojos. El shock fue tan grande que desarrolló la fobia.

 

Tan solo hizo falta una sesión de terapia para que su cerebro procesara la idea de la araña como lo que realmente es, despojándola de miedos irracionales que solo servían para hacerle la vida más difícil.

Es muy gratificante ver como una fobia que había estado haciendo tan difícil la vida de una persona (puesto que Laura trabaja en una bodega, el espacio perfecto para la proliferación de arañas)  puede desaparecer con solo un click de su cerebro.

La persona con aracnofobia no tiene miedo a las arañas, sino a la imagen que en su cerebro se ha forjado de ellas

Teresa Llinás

En el tratamiento de la aracnofobia no tenemos que lidiar con los pensamientos lógicos, puesto que la persona que la sufre puede saber perfectamente que las arañas son inofensivas, que son nuestras aliadas en la lucha contra otros insectos, etc.

Sin embargo, no se trata de lo que piensas, sino de lo que sientes, y en el caso de las fobias, estos sentimientos de ansiedad incontrolable pueden hacer la vida muy difícil.

 

Lee más sobre cómo se siente una persona con fobia en:

Las 5 emociones que día a día te acompañan si tienes una fobia

Por esto, si sufres una fobia que no te deja vivir con total libertad, busca ayuda profesional y en menos tiempo del que crees estarás viviendo la vida que tú quieres.

Si te ha gustado, comparte

Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on email

Reader Interactions

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

¿Quieres conocer el nivel de tu fobia?

Haz este sencillo test y descubre cómo

¿Quieres conocer las últimas novedades sobre las fobias y la ansiedad?

WhatsApp chat