Angrofobia

Objeto fobígeno

La ira y el enfado (puede ser el propio o el de otros)

Tipo de fobia I

Específica

Tipo de fobia II

Depende de si está enfocada en uno mismo o en el otro, estará englobada en la categoría de «otros» (y dentro de esta, en las fobias hacia algo inherente a la propia persona) o en la de «situacional».

Fobias relacionadas

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El miedo al enfado, de uno mismo o de los demás, puede llegar a ser una condición incapacitante de la persona que lo sufre.

Las consecuencias de sufrir este tipo de miedo son variadas; en el plano físico pueden aparecer:

  • Ataques de ansiedad
  • Palpitaciones
  • Aumento de la frecuencia respiratoria
  • Mareos
  • Temblores, etc

Mientras tanto en otros planos las consecuencias pueden ser:

  • Frustración
  • Culpabilidad
  • Ansiedad social
  • Aislamiento…

 Hay que diferenciar muy bien entre las dos vertientes de la fobia, pues la interpretación de la angrofobia cambia si se teme la propia ira o la del otro.

En el caso de que se tenga miedo a enfadarse uno mismo, suele haber una relación directa con el miedo a perder el control de la situación y a qué pueden pensar sobre nosotros otras personas. Se nos inculca lo negativo del enfado, pero no se nos enseñan otras maneras de canalizar las emociones que lo desencadenan.

 La angrofobia, tomada desde el otro lado, esto es, desde el miedo a que otros se enfaden con nosotros, tiene muchas veces rasgos comunes con la fobia social (miedo a que los demás nos juzguen)