Teresa Llinás

¿Miedo a hablar en público? 5 consejos para superarlo

Si te preguntaran cuál crees que es la fobia más frecuente, ¿cuál sería tu respuesta?

Esta es una de las preguntas que con más frecuencia me hacen, y la respuesta suele sorprender. No es el miedo a las arañas, ni a las alturas, ni siquiera a la muerte… la fobia número 1 es el miedo a hablar en público.

Y no se trata de hablar en grandes auditorios con miles de personas, no. Este miedo se presenta a cualquier escala: Hablar en una reunión del trabajo, defender una tesis en la Universidad, hacer networking… suelen ser las situaciones en las que la persona con glosofobia (así se denomina a la fobia a hablar en público) muestra los síntomas de la ansiedad.

Esto constituye un problema a muchos niveles, tanto laborales, como sociales, y puede llegar a entorpecer el desarrollo normal de una persona dentro de la sociedad.

Todas las fobias tienen un disparador que suele radicar en una vivencia o una emoción, en la cual el cerebro toma la decisión de evitar algo a toda costa. En nuestro caso, el hablar en público.

 

Pongamos un ejemplo. Un niño disléxico al que le hacen salir a la pizarra para resolver un problema delante de toda su clase. Empieza a ponerse nervioso, y se le traba la lengua; sus compañeros de clase se ríen de él y no es capaz de terminar el ejercicio. Su cerebro ha hecho un click (ha establecido una nueva conexión neuronal ) que más o menos dice esto: “Hablar delante de personas hace que todos se rían de mi, así que hay que evitar hacerlo a toda costa” De ahí a desarrollar el miedo a hablar en público, hay un paso.

 

Si tu hijo no quiere ir al colegio, deberías conocer la causa. Quizás esté en este artículo.

Cuaderno de trabajo para la superación de fobias.

1. Investiga sobre el origen de tu fobia.

Todos sabemos que una fobia es un miedo irracional. Esto puede sonar obvio, pero no resulta muy útil para una persona que tiene una fobia completamente incontrolable. Por eso, lo primero que vamos a hacer es buscar el origen de la misma. Puede ser que esté escondido en la más tierna infancia, o que no resulte tan fácil de identificar, pero no podemos saltarnos este paso, ya que entonces nos será complicado superarla.

Tómate tu tiempo para reflexionar y pregúntate:

 

¿Cuáles de los acontecimientos de mi pasado pudieron tener que ver con la aparición de este miedo a hablar en público?

2. Desafía tus creencias mediante preguntas.

Las personas muchas veces nos dedicamos a justificar cosas ilógicas sin cuestionarnos las creencias que hay detrás. Nuestra mente puede pensar cosas tales como “Hablar delante de otras personas asusta”, o “ ¿Qué van a pensar de mí? Prueba a manejar este miedo investigando tus creencias.

Hazte preguntas del tipo:

  • ¿qué tipo de pensamientos son los que me llevan a temer hablar en público?

  • ¿Qué hay de cierto en estos pensamientos y creencias?

  • ¿En qué elijo enfocarme cuando tengo miedo?

  • ¿En qué me estoy enfocando cuando no siento ese miedo?

Cuando hayas respondido a estas preguntas, vuelve a pensar en la creencia y PIENSA qué es lo peor que podría pasar en base a tus respuestas. SIENTE qué emociones vienen a ti, y plantéate qué te vas a decir a ti mismo mientras tanto. El reconocimiento de todos estos patrones podría desbloquear tu miedo.

También puede ayudarte charlar sobre este miedo con un amigo y compartir las diferentes visiones y creencias que tiene uno y otro sobre hablar en público.

3. Crear una nueva respuesta al estímulo.

No podemos estar tranquilos y nerviosos al mismo tiempo. Tan sencillo como eso. Y esta regla absoluta nos enseña que si creamos un disparador emocional asociado a emociones y sentimientos positivos, y usamos este disparador siempre que la fobia aparezca, podemos disminuir de manera increíble el impacto que hablar en público tiene en nosotros.

Esta es una de las técnicas de PNL (programación neurolingüística) que más efectivas resultan a la hora de tratar una fobia.

Tienes que imaginar una situación en tu vida en la que te hayas sentido totalmente en calma (puede ser dando un paseo relajante en tus últimas vacaciones, o rodeado por la gente que te quiere.

Ahora recrea esta situación con todo lujo de detalles. Qué temperatura hacía, si había mucha o poca luz, a qué olía… has de enfocarte totalmente en ello. Cuando estés totalmente imbuido de todo lo referente a esta situación, aprieta muy fuerte tu puño, para que el cerebro cree una conexión neuronal nueva que conecte tu pensamiento y emociones con este gesto. A esto, en PNL se le llama crear un ancla. Repite este proceso unas cuantas veces. Enfócate en la situación de calma y relax, y cuando tu sensación de tranquilidad esté al máximo, aprieta el puño fuerte de nuevo. Después observa al apretar el puño sin pensar en nada. Nota cómo te sientes. Si es suficientemente fuerte, tan sólo el hecho de apretar tu puño te traerá de vuelta esta sensación de calma cuando notes que empiezas a estar estresado.

Es una técnica simple y poderosa que podrás usar cuando estés en una situación social estresante.

4. No puedes sentirte mal si piensas en los demás

Cuando el miedo a hablar en público aparece, suele estar asociado a pensamientos sobre uno mismo. Preguntas incómodas del tipo: “¿Que van a pensar de mí?”, o “¿Se reirán de mi, me humillarán, pensarán que qué hago aquí? Solo van a conseguir que te sientas peor y el miedo crezca.

Sin embargo, si cambias el foco de tus pensamientos y lo diriges hacia los que te están escuchando y lo que puedes aportarles, todo cambia. “¿Qué puedo decir yo que ayude a estas personas?”

Cuando te enfocas en los demás, tu mente se pone en “modo servicio” y créeme, cuando estás pensando en qué vas a entregar a tu audiencia, no puedes sentir miedo.

5. Cambia la perspectiva.

Utiliza tu imaginación para volar sobre la escena. Tú estás ahí, hablando a los demás, pero lo estás viendo desde arriba. Quiero que observes cómo te mueves, cómo respiras, cómo te percibes a ti mismo. Desde tu posición allá arriba, estás libre de emociones. ¿Qué podrías aprender de lo que estás viendo? ¿qué podrías enseñarte a ti mismo de cómo mejorar la forma en la que percibes la situación?

Este consejo es muy útil para desconectar de tu miedo y que así aprendas cómo hacerle frente.

Las personas estamos conectadas, pues somos seres sociales, pero a la vez tememos que los demás nos juzguen. Por propia experiencia puedo decir que si tan sólo un minuto pudiéramos oír el diálogo interno de las demás personas, oiríamos algo muy similar a lo que nosotros nos decimos, con los mismos miedos e inquietudes en distintos niveles de intensidad.

Cuando una persona ha superado una fobia y vuelve su vista atrás, reciben el regalo de abrirse a un nuevo mundo lleno de oportunidades, relaciones y recursos. Porque…

Nunca es tarde para ser la persona que te gustaría ser

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