Teresa Llinás

Superar tu fobia es una cuestión de enfoque.

«Teresa, yo ya he probado muchas veces intentar superar esta fobia, y no ha servido de nada, ni medicación, ni psicólogo… ¿será que voy a tener que vivir siempre así?»

Esta es una de las cuestiones que se me plantean más a menudo en la primera entrevista con las personas que vienen a consulta.

Tengo que decir que cuando me plantean esto, una parte de mi se alegra, pues ese «volver a intentarlo una vez más» denota un claro espíritu de superación. La valentía de ir a por la vida que de verdad merece.

Les explico entonces que para nada ha sido su culpa, ni ha fallado su fuerza de voluntad, ni el problema se va a quedar ahí para siempre.

¿Cómo va a ser débil una persona que se ha sometido a una terapia de exposición? Hay que ser muy muy valiente para ello.

Les explico que lo único que era erróneo era el enfoque desde el cual se estaba trabajando. Y les sigo explicando,

Tratamientos para fobias: ¿por qué tratan con la lógica un miedo totalmente irracional?

Otra de las cosas que más oigo es » si yo ya sé que lo que temo no me va a hacer daño, lo sé pero no puedo controlarlo…»

Y es que las personas con una fobia son perfectamente conscientes de que su miedo es irracional. 

Entienden que lo que les atemoriza en realidad no es una amenaza real.

Sin embargo, aunque su mente racional les dice que ese perro, araña, tormenta, aguja… (cualquier fobia) no puede en realidad hacerles daño, su inconsciente les traiciona.

 

¿Por qué las emociones vencen a la razón?

La explicación es sencilla. Nuestro cerebro está dividido en varias partes superpuestas la una a la otra, y que se fueron desarrollando a lo largo de la evolución del hombre como especie. La parte más antigua, la que corresponde a las primeras etapas de esta evolución, es el cerebro reptil, que se localiza en la amígdala cerebral.

Cuando percibimos un estímulo, rápidamente es interpretado por la amígdala. En el caso de la persona que sufre una fobia, la interpretación será que se trata de una amenaza.

Cuando este estímulo pase por la mente racional y pensante, la lógica dirá que no es tal amenaza, pero la amígdala ya habrá hecho su labor de preparar al cuerpo para luchar o huir.

El estímulo llega a nuestra mente lógica casi medio segundo más tarde que a nuestra mente irracional.

La respuesta emocional típica ante aquello que se teme, es muy característica.

  1. Respiración acelerada
  2. Angustia
  3. Deseos irrefrenables de escapar
  4. Palpitaciones 
  5.  Sudoración, temblores.
  6. Miedo magnificado.

Como hemos visto, si la parte primitiva del cerebro, que es la que intenta garantizar nuestra seguridad, es la primera que recibe la señal, poco podemos hacer para que la lógica «gane la batalla».

Así las cosas, no parece muy lógico intentar tratar una fobia con la mente racional, ¿verdad?

 

Sin embargo, para muchas terapias convencionales y oficialmente aceptadas, este parece ser el camino.

Conocer a fondo la fobia, desgranar cada mínimo aspecto sobre ella, intentar deshacer desde la lógica esa imagen distorsionada que tenemos sobre el objeto de nuestros temores.

Resultado: larguísimos procesos de terapia, con escasos resultados la mayor parte de las veces, que acaban desgastando la moral y minando la autoestima del paciente.

 Esto sin hablar de la terapia de exposición, que resulta muchas veces insoportable para la persona.

Y todo, por un fallo de base. 

No se puede superar un problema irracional desde la lógica y el raciocinio.

Así las cosas, ¿qué opciones tenemos?

Gracias a los avances en neurociencia, sabemos cada vez más cómo funciona la mente. Cada día se refinan las técnicas que nos permiten comunicarnos con la parte irracional, que es la que prevalece cuando hablamos de esta clase de trastornos.

 

No se trata de lo que piensas, se trata de lo que sientes.

Existen múltiples disciplinas que cubren esta necesidad, y cada vez más profesionales que las aplican. Como sabemos, » Las cosas de palacio van despacio«, pero estoy segura de que con el tiempo, cada vez más profesionales convencionales se formarán en estas terapias avanzadas que tan buenos resultados ofrecen.

Así pues, si no te ha funcionado nada de lo que has intentado para dejar atrás tu fobia, ten por seguro que para nada ha sido tu culpa, simplemente era un cuestión de enfoque erróneo. 

Tú puedes conseguir la vida que deseas.

Me gustaría conocer tu opinión, así que  ¡te espero en los comentarios!

 

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